Es un estilo de yoga relativamente reciente, que combina el trabajo del yoga tradicional con el uso de un columpio o tela suspendida. Este elemento se convierte en una herramienta que nos sostiene, nos acompaña y nos abre nuevas posibilidades en la práctica.
Y no, no todo ocurre en el aire. También trabajamos a nivel de suelo, sentados, de rodillas o utilizando el columpio como apoyo, integrando distintas formas de movimiento dentro de una misma sesión.
Uno de sus grandes regalos es lo que sucede en la espalda. Las inversiones, que a veces pueden dar respeto, aquí se vuelven accesibles y seguras. El cuerpo se siente sostenido y eso nos permite soltar, descomprimir la columna y liberar tensiones profundas.
Es una sensación difícil de explicar… pero muy fácil de sentir.
Además, el yoga aéreo ayuda a mejorar la fuerza, la movilidad y la coordinación, combinando momentos más activos con otros más suaves y restaurativos. Cada práctica puede ser diferente, adaptándose a lo que necesites ese día.
Es una práctica divertida, liberadora y accesible para todos los niveles.
Una forma diferente de vivir el yoga.





